14. Alfred Hitchcock presenta… sus aves

 

 

 

 

 

Jesús González Requena
Seminario Psicoanálisis y Análisis Textual 2013/2014
Sesión del 20/12/2013 (1)
Universidad Complutense de Madrid
de esta publicación: gonzalezrequena.com, 2014

 

 

 

 

 

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Las religiones nacionalistas de la Diosa

 

Les hablaba en la última sesión de las religiones nacionalistas de la Diosa y sólo dos días después, el pasado domingo, encontré un buen ejemplo de ello en las páginas de El País.

En un artículo sobre la inauguración del Centro Cultural Born de Barcelona, aparecía esta cita de la documentación de ese centro que describe como se comportaron los catalanes en la Guerra de Sucesión de 1714:

«A lo largo del asedio los catalanes hicieron honor a esta consigna, fieles a la tierra, a la defensa de sus libertades, constituciones e instituciones propias.»

[Born to sí, sí, El País, 15/12/2013]

Como ven, primero de todo, como dato incuestionable, se proclama la fidelidad -que presupone la fe- en la tierra. Algo del todo congruente cuando es la Diosa de la Tierra, la Diosa madre, la que está en juego.

Y en la misma página del periódico encontré esta otra perla:

«El presidente del simposio, el historiador Jaume Sobrequès, cerró el simposio y lo hizo defendiendo el título: «¿Hay alguien que tiene dudas de que España, sus regímenes, sus Gobiernos, sus medios, el mundo intelectual, han intentado no solo humillar Cataluña sino destruirla como entidad nacional?». Ante la falta de objeciones, culminó con un grito: «Viva la historia rigurosa que nos guía hacia la independencia».»

[El simposio de historia denuncia la «aniquilación» de Cataluña, El País, 15/12/2013]

Son evidentes los peligros en los que, como les decía el otro día, podemos caer si olvidamos que nuestra tarea, como investigadores, científicos, exige que evitemos la tentación de fundir el discurso científico con el político. Lo que a nosotros corresponde no es decir lo que hay que hacer, sino trabajar en la comprensión de lo que ha sucedido y de lo que sucede.

Pues, de lo contrario, proliferan imposturas como la que acabo de mostrarles. Porque miren, la historia, si es rigurosa, no nos conduce a ningún otro sitio que a la comprensión de los hechos históricos.

Y como otra de las dudas que me ha llegado de alguno de ustedes tiene que ver con mi actitud hacia el feminismo aprovecharé para decir un par de cosas.

La primera, que las mujeres y los hombres que han luchado por la igualdad de derechos de los hombres y de las mujeres tienen todo mi aprecio y mi respeto.

La segunda, que, sin embargo, me parece seriamente peligrosa la tendencia de ciertos movimientos feministas a rechazar toda diferencia simbólica entre los hombres y los mujeres, dado que el efecto de ello es inevitablemente el borrado de la diferencia sexual y dado que el fracaso en la conquista de la identidad sexual -sea ésta la que sea, y recuerden que ello no supone necesariamente la coincidencia del sexo biológico con el simbólico- es uno de los rasgos característicos de la psicosis.

Y tercero, que rechazo netamente la pretensión de la existencia de una ciencia feminista, por los mismos motivos por los que rechazo la pretensión de la existencia de una ciencia obrera, de una ciencia aria o de una ciencia católica.

Lo nuestro debe ser trabajar por la ciencia. Sin apellidos.


1955 The Case of Mr. Pelham

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Las imágenes con las que hemos comenzado la sesión de hoy han venido motivadas por el hecho de que he dedicado parte de esta semana a chequear los cuatro primeros episodios de la serie de TV Alfred Hitchcock presenta para poner a prueba mi hipótesis sobre la presencia de las aves en todas las películas de Hitchcock.

Debo decirles que los resultados han sido impresionantes: de una o de otra manera, las aves aparecen en los cuatro, aunque a veces cueste un poco encontrarlas.

Empecemos por uno difícil.

El caso de Mr. Pelham es el de un hombre que se siente acosado por un doble que suplanta su personalidad.

Bartender: Good morning, Mr. Pelham. You’re a bit early today.

Pelham: Yes.

Bartender: Your usual sherry,

Aquí la tienen, detrás del barman, nada más comenzar.

Una ampliación les ayudará a verla mejor:

De manera que si ella está ahí, el plano que sigue podría incluso ser considerado como subjetivo y atribuido a su mirada.

Bartender: Mr. Pelham?

Pelham: No, that is whiskey, please. Straight. I believe I’ll have it straight.

Bartender: Yes, sir.

Aparentemente no aparece más y, sin embargo…

Pelham: Have you seen Dr. Harley today?

Bartender: Not yet…

Bartender: but it’s still a little early for him.

Bartender: Here he comes now.

Dr.: The usual, Ray.

Pelham: Hello, Dr. Harley.

Dr.: Hello….

Pelham: Pelham.

Dr.: Yes, of course. Hello, Pelham. How are you?

Pelham: Could you have lunch with me today, Dr. Harley?

Dr.: Well, I–

Pelham: I’d rather appreciate it if you could. I…

Pelham: rather need to talk to you.

Dr.: About some friend with a psychosis?

Pelham: No, it’s not a friend. It’s myself.

Dr: Well, thanks very much, Pelham. I’d be delighted to lunch with you. Thanks, Ray.

Dr: Well, shall we sit down?

Pelham: Yes.

Pelham: How about this?

Dr: Fine. Fine.

Pelham: I… I want this on a professional basis, of course, Doctor.

Pelham: That is, I expect you to send me a statement.

Dr: Well, it would be much better if you came to my office,

Dr: you know. I always dislike doing things this way.

Sin embargo, aquí la tienen, de nuevo,

asomando al fondo justo detrás de la cabeza del psiquiatra mientras el pobre mr. Pelham cuenta su psicosis.

Y dado que el relato se configura como un flash-back cuyo contenido es lo contado en esta conversación, podemos decir que esta ave preside con su presencia el relato en su conjunto.

Pelham: Of course. And I will come later, if you want me to… and lie on the couch, or whatever’s necessary.


1956 Back For Chrismas

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Back For Christmas es la historia de un hombre que asesina a su mujer y la entierra en el sótano.

Aparentemente no salen pájaros en ella, pero…

Hermione: What is it? About the wine cellar?

Herbert: Yes, I want your opinion about something I’ve been thinking.

Herbert: I was wondering if it might be better… Are you coming?

Hermione: Yes, dear.

Herbert: Now then!

Hermione: What was it?

Herbert: Well I… Do you think this will be deep enough?

Hermione: I don’t think it makes any difference.

Herbert: Take a better look.

Herbert: No, not from there!

Hermione: Herbert!

Herbert: No, from here. See.

Hermione: Ah. Dear Herbert.

Herbert: Now…

Herbert: Do you think it might be better if I lowered the floor

Herbert: 6 more inches? Or is this enough?

Hermione: I don’t know Herbert

Y bien, aquí las tienen, a las aves del crimen:

una cortina llena de aves.

Y es constatable que el cineasta ha dado precisas instrucciones al actor para que no las tape con su cuerpo demasiado pronto.



1955 Revenge

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Revenge.

Un joven y aparentemente feliz matrimonio de reciencasados vive en un camping de California.

Él se va a trabajar.

Y es notable lo que sucede cuando sale:

(Canto de pájaros)

Los pájaros se ponen a cantar. De modo que es posible que suceda un crimen.

Ella, sola en su caravana, cocina una tarta.

Porque la comida, y especialmente el horno, en el cine de Hitchcock, suele tener que ver con el crimen.

Cuando la vecina, siguiendo la sugerencia del marido, la visita, ella sale a tomar el sol.

Elsa: I can take a little sun now, it isn’t too hot.

Y en el mismo momento en que se quita la camisa, los pájaros, hasta ese momento silenciosos, comienzan a cantar,

(Canto de pájaros)

proclamando lo escandaloso de ese bello cuerpo semidesnudo.

Mrs. Fergusen: Well, I can believe you’re dancer A lovely one too,

Mrs. Fergusen: I bet.

Elsa: Thank you.

Y la vecina, como si oyera a esos pájaros, comienza a preocuparse, a la vez que recorre con la mirada el provocativo cuerpo de Vera Miles.

Mrs. Fergusen: Well, good bye.

Elsa: Goodbye.

Cuando el marido vuelve del trabajo, los pájaros siguen cantando.

(Canto de pájaros)

Y el crimen se ha cometido ya.

Carl: Elsa, I’m home!

La tarta se ha quemado. Elsa ha sido violada.

Y se encuentra en un estado semicatatónico -uno más de los que recorren la filmografía de Hitchcock- en el que permanecerá el resto del episodio.


1955 Breakdown

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¿Es un bebé quien nos va a hablar?

No exactamente. Más exacto sería decir:

Un hombre que sigue siendo

el bebé que siempre fue.

Es pues el propio cineasta el que firma su serie declarando con sus imágenes una fijación en la infancia.

Coherente con ello es que su movimiento sea hacia la izquierda.

El libro que sostiene en sus manos mientras que nos habla tiene un título preciso:

Wolf Woman Strikes. La Mujer Lobo Ataca.

De modo que una devoradora mujer lobo es localizada en el punto de partida.

El episodio que ahora va a comenzar se ve precedido por una lección moral

Hitchcock: In each of our stories we strive to teach a lesson or moral. Advice like mother used to give. You know,

en la que es invocada la madre y sus consejos.

Hitchcock: walk softly but carry a big stick. Strike first and ask questions later, that sort of thing.

Y bien ¿qué tiene que ver este consejo materno con la narración que comienza tras él?

Hitchcock: Tonight’s story tells about a business tycoon and will give you something to ponder, if you have ever given an employee the sack, or if you intend to.

A poco que lo piensen, comprenderán que el protagonista del episodio, un empresario que desde la playa despide sin contemplaciones a uno de sus más antiguos empleados,

Callew: Go ahead, Hubka. I explained that in my note. Didn’t you get it?

es un tiburón de los negocios que aplica el consejo de la madre: golpea primero, y pregunta después.

Hitchcock: Strike first and ask questions later,

Y se dan cuenta de que el verbo usado por Hitchcock, strike, es el mismo del título del libro que lee:

De modo que esos golpes, por serlo de la mujer lobo, son también mordiscos.

¿Y quién es la víctima de esos mordiscos? Ni que decirlo tiene: un padre:

Hubka: But, Mr. Callew. I don’t know what I’m going to do. This is so abrupt and unexpected.

Hubka: I can’t…! I can’t.

Callew: Good Lord, man. You’re not being sent to Siberia. You’ve got 6 months severance pay and there are other jobs.

Hubka: No, Mr. Callew. There aren’t for me. Don’t you see? After all these years, the company is just like it was our own business.

Hubka: My family, even the children, fee! they belong to it. I can’t go home and face them this is true.

Callew: Listen, Hubka.

Hubka: Don’t you see? It’s the upset.

El episodio, ciertamente, tiene su aspecto de lección moral: el que es cruel con un padre, puede ser castigado…

Pero ensayen a proyectar esto sobre la infancia del cineasta.

Si es cierto, como todo parece indicar, que para él la escena primaria tomó la forma de una agresión realizada por la madre y padecida por el padre, inevitablemente él hubo de sentirse cómplice y culpable, pero, antes que nada, impotente y paralizado.

Y puede que fuera eso lo que le llevara a sumergir el trauma aniquilador bajo el sonido de los pajaritos.

Callew, en su viaje de regreso a la ciudad, sufre un accidente de tráfico.

Y cuando, poco a poco, recobra el conocimiento…

Callew: What is it?

Callew: Why is everything so fuzzy? It’s like… like dust on my eyes.

Callew: How could that be? I can’t

Callew: close them I can’t… I can’t move, anything. I can’t feel! i’m paralyzed. But maybe if I concentrate. No.

Callew: No, it won’t work. I can’t move.

Callew: I’m… Wait a minute. Wait a minute now. It won’t do any good to get in a sweat. I’m alive at least. And I’m not in pain.

Callew: There’s a Iitfle feeling of pressure… on my chest, or in it,

Callew: or something. My head feels tilted back a little… but nothing hurts. No use worrying about what’s wrong with me now.

Callew: I’ll find out when they get me out of here. They won’t be long. Somebody will come soon.

Callew: I’ll just lie and wait. That’s all I can do. At least I can see.

Callew: It’s lucky, I’m not looking right at the sun.

Callew: It’s so quiet. Am I deaf? No, I can hear.

(Piar de pájaros)

Callew: Those are birds. It’s just quiet.

Y bien, retornemos a Sabotage para proseguir la indagación sobre el origen de esa culpa, esa angustia y esa parálisis.


 

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