1. Introducción

Jesús González Requena
Seminario Psicoanálisis y Análisis Textual 2014/2015
sesión del 03/10/2014
Universidad Complutense de Madrid
de esta edición: gonzalezrequena.com, 2015

 

 

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The Searchers vs Melancholia

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Han tenido ustedes ocasión de ver Melancholia (2011), de Lars von Trier, y The Searchers (1956), de John Ford, y supongo que se preguntarán por qué les he propuesto dos películas tan alejadas y extrañas entre sí.

Pues miren, el motivo estriba precisamente en eso: en sus acentuadas diferencias.

Y más que ello: en el hecho de que se trata de dos películas opuestas.

Y lo son porque -y ésta es la que les propongo como hipótesis de partida del trabajo de este año- en una de ellas –The Searchers– se encuentra todo lo que falta en la otra –Melancholia.

O dicho en otros términos: en la primera se manifiesta, de una manera especialmente notable, especialmente precisa, esa estructura de la que carece la Justine de Melancholia, y por cuya ausencia, que atraviesa el film de un extremo a otro, su universo se ve progresivamente penetrado por el delirio.

Y bien, esa estructura que falta en Melancholia y que está presente en The Searchers es, ni más ni menos, la estructura del Edipo.

Desde este punto de vista, el contraste de ambos textos puede ser en extremo revelador.

Y ello porque la experiencia del análisis de Melancholia -y la consiguiente exploración de las vivencias de la psicosis-, resulta idónea para comprender íntimamente la importancia de esa trama simbólica que es la del Edipo como maquinaria de construcción de la subjetividad.

Pero para poder comprenderlo en profundidad, es necesario que cada uno de los dos textos sea analizado detenidamente.

Es decir: es necesario que nuestra consciencia tome conciencia de la experiencia emocional que hemos realizado durante el visionado de cada uno de ellos -tal es la tarea esencial del análisis.

Y dense cuenta de su dificultad: se trata de hacer consciente la experiencia del film que es, en lo esencial, si se trata de un film que nos ha interesado realmente, una experiencia inconsciente.

Algo que requiere tiempo.

Lo que resultaría inviable en el exiguo marco temporal que ofrece un cuatrimestre.

Ahora bien, sucede que el mes pasado impartí un seminario intensivo en Lima sobre Melancholia, y la universidad donde eso sucedió se tomó la molestia de grabarlo. Pueden acceder a él desde aquí: La construcción de la subjetividad entre el cuerpo y la cultura. Lecciones sobre la presencia.

Lo que hace posible el plan de trabajo que les propongo este año: les invito a visionar las cinco sesiones de que consta ese seminario. Entiéndanlo como una lectura más, sólo que una de índole audiovisual.

A partir de la próxima sesión comenzaremos atendiendo a las dudas o discusiones que esos visionados hayan suscitado en ustedes.

Y por cierto que cuando lo vean se darán cuenta del motivo esencial del peculiar diseño del plan de trabajo que les propongo.

Allí dediqué la segunda parte de la última sesión a introducir, como elemento de contraste y revelador de lo que sucedía y de lo que no había en Melancholia, The Searchers, pero lo hice de manera demasiado apresurada, de modo que los asistentes, si habían visto la película, no la habían todavía analizado y por tanto su conciencia no había acusado lo que su inconsciente había experimentado ante ella.

De modo que, aunque el seminario fue muy bien, el final resultó un tanto esquemático.

Eso, al menos, no sucederá esta vez: ustedes van a encontrar en los vídeos un análisis lo suficientemente detenido de Melancholia, además de un marco teórico para su reflexión que terminará de poner las bases del trabajo que vamos a hacer aquí, y que se va consistir en centrarnos en el análisis de The Searchers, teniendo siempre como fondo de contraste Melancholia, y como referencia teórica la lectura de un texto de Freud que voy a proponerles.

Por lo demás, si ese material está grabado, ¿qué sentido tendría repetirlo aquí? Se darán cuenta que a mí me resultaría muy fácil y cómodo conformarme con repetirlo. Pero también, bastante aburrido. Lo que a ustedes no les interesa, porque si yo me aburro, mis clases serán necesariamente peores.

Es más, hacerlo así sería traicionar la lógica de este seminario, que es la de un espacio de investigación en el que no se repite nunca una sesión, aunque a veces, como va a suceder este año, se retome y profundice el trabajo realizado años atrás.

Pues de hecho dediqué los cursos 1996-1997 y 1997-1998 al análisis de The Searchers. Pero ahora, a la luz del análisis Melancholia, creo llegado el momento idóneo para retomar aquel material, revaluarlo y profundizarlo.

La otra lectura de referencia para este año, que les pido comiencen de inmediato, es el Abriss der Psychoanalys, de Sigmund Freud (1938).

Existen dos principales traducciones españolas de este texto, cada una con un título diferente:

Esquema del psicoanálisis, es el de José Luis Etcheverry, y Compendio del psicoanálisis, el de Luis López-Ballesteros y de Torres. Si lo leen por primera vez, les aconsejo la traducción de López-Ballesteros, mucho más elegante y ágil. Si, en cambio, lo han leído ya y van a releerlo, les conviene la de Etcheverry, por la excelente revisión conceptual que contiene.

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